Coahuila probará urnas electrónicas en la elección local: no sustituirán todas las boletas, pero sí contarán como voto real

Autor: Gerardo Garza Castilla

El INE utilizará 60 urnas electrónicas en 15 casillas especiales durante la elección del 7 de junio; la prueba será vinculante y busca medir el funcionamiento del voto digital en condiciones reales.

Coahuila volverá a ser laboratorio electoral.

Para la jornada del próximo 7 de junio, en la que se renovará el Congreso del Estado, el Instituto Nacional Electoral utilizará urnas electrónicas en casillas especiales como parte de una prueba piloto vinculante. Es decir: no se trata de un simulacro, ni de una demostración tecnológica. Los votos emitidos por esta vía tendrán validez oficial.

El INE informó que fueron preparadas 60 urnas electrónicas para el proceso electoral local 2025-2026. De ellas, 45 serán instaladas en 15 casillas especiales —tres por casilla— y 15 quedarán como equipos de respaldo ante posibles incidencias técnicas u operativas.

Las casillas especiales son aquellas destinadas a personas que el día de la elección se encuentran fuera de su sección electoral. Por eso, el uso de urnas electrónicas no aplicará para toda la ciudadanía ni sustituirá de manera generalizada las boletas en papel en Coahuila.

La prueba se implementará en ocho distritos electorales con presencia en zonas como Piedras Negras, San Pedro, Monclova, Saltillo, Torreón y Ramos Arizpe. De acuerdo con el INE, también tendrá alcance en municipios como Acuña, Cuatro Ciénegas, Sabinas, Parras y Torreón.

Cómo funcionará la urna.

El modelo que se utilizará es la Urna Electrónica 7.0, propiedad del INE. El ciudadano acudirá a la casilla especial, presentará su credencial para votar y, tras la verificación correspondiente, podrá emitir su voto en una pantalla táctil.

Aunque el voto se registra de forma electrónica, el sistema también genera un testigo impreso. Ese comprobante se muestra durante unos segundos para que la persona pueda verificar que corresponde con su elección y después cae automáticamente dentro de un compartimento de la propia urna.

Al cierre de la jornada, los funcionarios de casilla activarán el cómputo de votos en el dispositivo. La urna imprimirá actas de inicio y de resultados, que deberán ser firmadas por funcionarios de casilla y representantes de partidos políticos.

El INE sostiene que estos equipos cuentan con respaldo de energía, protocolos de verificación, planes de seguridad y mecanismos de continuidad para atender fallas, daños físicos, robo u otras eventualidades.

No es lo mismo que votar por internet.

Uno de los puntos que puede generar confusión es que en Coahuila también se utiliza el Sistema de Voto Electrónico por Internet, conocido como SIVEI.

Ese sistema no es igual a la urna electrónica instalada en casilla.

La urna electrónica requiere la presencia física del votante en una casilla especial. El SIVEI, en cambio, permite votar por internet en modalidades específicas, como el voto anticipado para personas con discapacidad o imposibilitadas para acudir a una casilla, así como sus cuidadoras o cuidadores primarios, según el modelo aprobado por el INE.

El voto anticipado por internet fue programado del 24 al 30 de mayo, previo a la jornada electoral. El INE realizó simulacros para probar la emisión, recepción, resguardo y cómputo de los votos electrónicos.

Así, Coahuila no solo probará una urna digital en casillas especiales. También forma parte de un ensayo más amplio sobre nuevas modalidades de votación.

También habrá tecnología para recibir paquetes electorales.

Existe una tercera capa tecnológica: el Instituto Electoral de Coahuila aprobó el uso de urnas electrónicas propias para la recepción de paquetes electorales en los comités distritales al término de la jornada.

Esto no significa que los ciudadanos voten ahí. Se trata de un sistema para registrar la llegada de los paquetes electorales, emitir comprobantes de entrega-recepción y dar seguimiento al avance de recepción en las sedes distritales.

El IEC ha señalado que este mecanismo ya fue utilizado en procesos electorales locales anteriores, incluidos 2018, 2020, 2021, 2023, 2024 y el proceso extraordinario del Poder Judicial de Coahuila.

La prueba real será la confianza.

La implementación de urnas electrónicas tiene argumentos a favor: puede agilizar el voto, reducir errores en el llenado de actas, facilitar el cómputo y disminuir el uso de papel.

Pero también abre una discusión pública inevitable: ¿cómo se audita un voto que se emite en una máquina?

El propio debate dentro del INE no fue unánime. Cuando se aprobó el uso de urnas electrónicas para casillas especiales en Coahuila, la decisión pasó con nueve votos a favor y uno en contra. Entre las objeciones estuvo la preocupación de que estos sistemas obliguen a la ciudadanía a confiar en mecanismos técnicos que no siempre son fáciles de entender o revisar.

Por eso, el reto no será únicamente tecnológico. También será pedagógico e institucional.

Si el elector entiende cómo funciona la urna, cómo se registra su voto, cómo se imprime el testigo, cómo se resguardan los resultados y qué pasa si el equipo falla, la tecnología puede fortalecer la confianza.

Pero si el proceso se comunica mal, el mismo avance puede alimentar sospechas.

Coahuila llegará al 7 de junio con una elección local en la que se renovará el Congreso del Estado. Sin embargo, una parte de la atención nacional estará puesta en algo más pequeño, pero con implicaciones mayores: 15 casillas especiales donde el futuro del voto electrónico en México tendrá una nueva prueba en condiciones reales.

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